
Son muchos ya los que han dicho que el gabinete de Obama, que ganó en las urnas por su apuesta de cambio, en realidad, más que cambiar supone reciclar. Tras irse conociendo los nombres de los futuros miembros del gobierno del presidente electo Barack Obama, se ha podido comprobar que tras muchos de ellos se esconde la presencia del ex-presidente Bill Clinton.
Empezando por el jefe de gabinete, Rahm Emanuel, que fue asesor de la Casa Blanca con Clinton, hasta llegar a la futura Secretaria de Estado, Hillary Clinton, ex-primera dama y senadora por Nueva York. Pero también podemos nombrar a Eric Holder, que será fiscal general y fue con Clinton sub-secretario de justicia. Y a Larry Summers, ex-secretario del Tesoro (en la era Clinton) y ahora integrante del clan económico de Obama. No podemos olvidar tampoco a John Podesta, director de la transición de Obama, y que fue jefe de personal de la Casa Blanca y asesor de Clinton durante más de diez años, según la BBC.
También podemos nombrar a Janet Napolitano, futura Secretaria de Seguridad Nacional, que empezó su carrera política gracias a Clinton. Incluso podemos fijarnos en el nombre de Greg Craig, que será el abogado de la Casa Blanca, y que fue el encargado de la defensa de Bill Clinton durante el sonado caso Lewinsky.
Muchos ahora se preguntan por qué Obama, tras una larga campaña de crítica contra la clase política de Washington, opta para su gobierno por ex-miembros del gabinete Clinton. E incluso llega a nombrar a Hillary Clinton, con la que mantuvo una feroz lucha en las primarias, para un puesto de tanta importancia como el de Secretaria de Estado.
Empezando por el jefe de gabinete, Rahm Emanuel, que fue asesor de la Casa Blanca con Clinton, hasta llegar a la futura Secretaria de Estado, Hillary Clinton, ex-primera dama y senadora por Nueva York. Pero también podemos nombrar a Eric Holder, que será fiscal general y fue con Clinton sub-secretario de justicia. Y a Larry Summers, ex-secretario del Tesoro (en la era Clinton) y ahora integrante del clan económico de Obama. No podemos olvidar tampoco a John Podesta, director de la transición de Obama, y que fue jefe de personal de la Casa Blanca y asesor de Clinton durante más de diez años, según la BBC.
También podemos nombrar a Janet Napolitano, futura Secretaria de Seguridad Nacional, que empezó su carrera política gracias a Clinton. Incluso podemos fijarnos en el nombre de Greg Craig, que será el abogado de la Casa Blanca, y que fue el encargado de la defensa de Bill Clinton durante el sonado caso Lewinsky.
Muchos ahora se preguntan por qué Obama, tras una larga campaña de crítica contra la clase política de Washington, opta para su gobierno por ex-miembros del gabinete Clinton. E incluso llega a nombrar a Hillary Clinton, con la que mantuvo una feroz lucha en las primarias, para un puesto de tanta importancia como el de Secretaria de Estado.
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